Un espacio entre anaqueles y libros

LAS PALABRAS Y LAS COSAS - LAS IDEAS Y LOS HOMBRES
UN ESPACIO PARA PENSAR LOS LIBROS... UN ESPACIO PARA QUE LOS LIBROS NOS IMPULSEN A PENSAR...

domingo, 12 de diciembre de 2010

13 de Diciembre: Día Nacional del Pétroleo

Fue un 13 de Diciembre de 1907, cuando en el entonces pueblo de Comodoro Rivadavia se descubrió petróleo en la Argentina, mientras se buscaba agua. Se necesitaron máquinas perforadoras que lograran llegar a más de 500 metros de profundidad. Llegó el mensaje a Buenos Aires que decía: "Se cree haber dado con una napa de kerosene", tal como se lo llamaba habitualmente. Había comenzado una nueva época. Transcurrida la Primera Guerra Mundial se dispondría de mayor cantidad de insumos y fletes y adecuados para el desarrollo de la industria petrolera. Por otro lado, la masificación del automóvil de combustión interna haría elevar exponencialmente la demanda del petróleo y sus derivados.
A partir de ese momento se plantearían dos grandes problemas, los cuales no serían estrictamente de Argentina: de quién sería ese eventual líquido negro y quién llevaría a cabo a la explotación del mismo. Durante la presidencia de Yrigoyen se creó YPF quedando resuelto el interrogante. Otros países, como México, pasarían por procesos traumáticos para recuperar este bien de monumental importancia estratégica, a causa de los intereses foráneos en manos de poderosas empresas estadounidenses y británicas.
En nuestro país, gracias a la labor infatigable del General Enrique Mosconi la industria del oro negro vio un auge sin precedentes. Con el correr del tiempo, gobiernos civiles y militares administraron el petróleo argentino con resultados diversos. Hogaño, YPF es una empresa denominada Repsol – YPF, pues la original creada en 1922, fue vendida sin más por Carlos Menem con el agravante de las amplias potestades que se le otorgó a los españoles que no invirtieron en nuevos yacimientos y se limitaron a explotar a los heredados de la estatal. Estas políticas erróneas han llevado al desabastecimiento actual.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Let Poland Be Poland

Un 9 de Diciembre de 1990 ganaba las elecciones el sindicalista Lech Walesa en Polonia, convirtiéndose en el primer mandatario de ese país, hasta ese momento perteneciente a la esfera de influencia de la URSS y el Pacto de Varsovia. Era hijo de un carpintero y estudió electricidad para luego ingresar al Astillero Lenin de la localidad de Gdansk.
En 1970, participó del ilegal comité de huelga, acto de fuerza que dejó un escalofriante número de ochenta trabajadores muertos por la Policía polaca antidisturbios. Walesa fue detenido y procesado para nosotros el hoy absurdo crimen de, “comportamiento antisocial”, lo que lo llevó a la cárcel por el lapso de un año.
Fue un asiduo participante de las listas negras del establishment socialista, pues ha menudo recaía en su “comportamiento antisocial”, como, verbigracia, en 1976, al peticionar un monumento a los trabajadores asesinados seis años antes. Eran tiempos de Guerra Fría y la URSS y sus aliados no andaban con sutilezas (recordemos las barbaries de Hungría y Checoslovaquia) a la hora de reprimir cualquier indicio “reaccionario” “prooccidental y burgués”. En 1980, Walesa encabezó una nueva huelga que resultaría en la creación del Sindicato Libre “Solidaridad”. Walesa sería nuevamente encarcelado por orden del régimen de Wojciech Jaruzelski hasta 1982 y con régimen domiliario prácticamente hasta 1987. En 1983, recibió el “Premio Nobel de la Paz”.
Con el correr del tiempo, Walesa gravitó sobre la política polaca hasta provocar la caída del sistema socialista, convirtiendo a Polonia, en el primer país no comunista dentro del ámbito de la Unión Soviética. Y así llegaría ese 9 de Diciembre de 1990 en el que la historia de Polonia cambiaría para siempre.
Sin embargo, no fue reelegido en 1995 ni en 2000. Tal vez los ciudadanos no vieron con buenos ojos su intención de prolongar su influencia política. Ya habían probado el amargo sabor del socialismo estalinista y su susceptibilidad era ciertamente alta. Sin embargo, nada debe restarle méritos a quien llevara al país de Juan Pablo II hacia la libertad política y económica, por décadas postergadas. Un simple electricista enfrentado a un sistema perverso que decía defender a la clase trabajadora, pero que en realidad los masacraba y asfixiaba. Un simple sindicalista que derribó la fantasía socialista, derrumbándose cual castillo de naipes. Sería el turno luego de la URSS... pero esa... es otra historia...

martes, 7 de diciembre de 2010

Mnemósine, madre de nueve diosas


"Si no tuvieras memoria, no serías capaz de recordar siquiera
que alguna vez sentiste placer y ningún
placer presente podría permanecer en ti"
Platón "Filebo" 21c

Los griegos... gente verdaderamente imaginativa y soñadora. Qué mundo abúlico y decididamente aburrido sería éste, postmoderno y sin rumbo, si no hubieran existido nuestros encantadores griegos, que de ser un grupo de toscos pastores entre duros peñascos y desfiladeros llegaron a ser el orgullo de la cultura Occidental. Cuántos culebrones entre dioses y diosas, entre dioses y mortales tejieron aquellos poetas de un mundo más sencillo quizás, pero no por ello menos fascinante. Seres inmortales que sin embargo sentían igual que un mortal toda la ira, la lujuria, la envidia o la valentía que alma puede albergar en sus más recónditos rincones. 
Zeus, quien gobernaba a los dioses en el Monte Olimpo, no escapó a esa tendencia general de esos seres tan "humanos".... sació su concupiscencia con la hija de Gea y de Urano, Mnemósine, uno de los titanes femeninos, durante nueve noches y de éstas nacieron las nueve musas, diosas que inspirarían a músicos, poetas, astrónomos e historiadores. Se la asocia a Mnemósyne con la Memoria y qué bueno es recordar en este Siglo XXI, padre de lo efímero, de lo pasajero, de lo sospechosamente "ligero", casi evocando a Fukuyama y su "Fin de la Historia" que nos envuelve a diario con ese peligroso manto de levedad y falta de asombro ante una realidad cada vez más compleja aunque en apariencia y, sólo en apariencia se vea más simple... 
Recordar... sin dejar de mirar hacia adelante...

martes, 30 de noviembre de 2010

LUIS PY, UN CATALÁN EN AGUAS PATAGÓNICAS...

Un 1° de Diciembre de 1878, el Comodoro Luis Py de la Armada Argentina izó la bandera nacional en el paraje denominado Cañadón Misioneros a las 17 horas de ese histórico día. En sí, fue un acto simple y rápido, pero cuyas implicancias perdurarían en el tiempo hasta nuestros días.
Como sabemos, era de larga data el enfrentamiento no muy solapado entre Argentina y nuestros vecinos chilenos, en torno a la posesión definitiva de la Patagonia, que ellos reclamaban como propia. En aquel año, la cañonera chilena “Magallanes” había capturado a la nave norteamericana Devonshire que tenía permiso argentino para extraer guano en la región. El conflicto internacional no se hizo esperar y el Ministro de Guerra del Presidente Avellaneda, general don Julio A. Roca, envió a Py al mando de una escuadra rumbo a los mares australes para evitar más intromisiones de los trasandinos, entre cuyos buques se hallaba uno que cumpliría días de gloria futuros: la entonces cañonera y posterior corbeta “Uruguay” (hoy Museo expuesto en Puerto Madero, Ciudad de Buenos Aires). El 27 de Noviembre remontó el río Santa Cruz y por fin ese primer día de Diciembre reafirmó los derechos argentinos sobre tan vasto territorio.
No es casual que este sublime acto heroico, coincida con la campaña militar del mismo Roca hacia el Desierto y cuyo objetivo era terminar definitivamente con el imperio de saqueos y robos descarados a las poblaciones pampeanas por parte de los mapuches, quienes eran apañados por el gobierno chileno. Abiertamente Chile no podía ocupar nuestra tierras del sur por hallarse enfrascado en una guerra contra Perú y Bolivia, la llamada “Guerra del Pacífico” y no era adecuada estratégicamente hablando abrir otro Teatro de Operaciones y un enemigo más.
Es por ello, que hombres como Roca, Py, Piedrabuena, Levalle, Villegas o Vintter deben ser recordados con respeto y con la debida distancia histórica, sin anacronismos absurdos, ni torceduras de brazo a Clío, musa de la Historia, porque la Historia, al igual que la Verdad, no necesita de nuestras mentiras... (SS. León XIII)

domingo, 21 de noviembre de 2010

Kennedy: los hombres mueren... sus ideas jamás

Un 22 de noviembre como hoy pero de 1963, era asesinado el presidente John F Kennedy. Continúa sumida en el misterio la autoría de los disparos que acabaron con su vida. La Mafia, el Sindicato de Camioneros, la CIA o Lee Harvey Oswald... las hipótesis son numerosas, poro el hecho concreto, históricamente relevante es que la superpotencia del Norte, ese trágico día perdió a uno de sus mejores mandatarios... Su muerte fue el reflejo de su vida: sus valores llevados al límite causaron el malestar de poderosos grupos que decidieron la eliminación del hombre más influyente de su época... Un católico en tierra de protestantes, al que le tocó enfrentar problemas domésticos como los derechos civiles o mundiales como el Muro de la vergüenza pergeñado por el bloque comunista, la Bahía de Cochinos o la Crisis de los misiles cubanos. 
Los valores que él sostuvo con energía, pese a los tiempos postmodernos que corren, gozan de buena salud: la idea de Libertad, que hace a la esencia misma del hombre y que no puede ser constreñida bajo ningún Muro o Isla de dictadores pasados de moda... no murieron aquel 22 de noviembre. El plomo puede matar el cuerpo de un hombre pero no las ideas y el legado de ese hombre. Este es el caso del 35° presidente de los Estados Unidos de América .Que el Señor lo tenga en su Santa Gloria.

Día de la Soberanía Nacional

Se la considera una victoria pírrica a esta batalla entre argentinos y la escuadra anglofrancesa por cuanto, los agresores sólo fueron dueños del "suelo que pisaron" y en definitiva nada lograron al romper las cadenas que el General Lucio Mansilla trató de interponerles. La Soberanía Nacional va más allá de esta espectacular muestra de arrojo y heroísmo por parte de los bravos criollos que ondearon el Pabellón con hidalguía. La Soberanía Nacional debe construirse todos los días, entre todos los ciudadanos, desde el "Primero" (el Presidente de la Nación Argentina) hasta el último en el último rincón de la República. Pero si desde las altas cumbres del Poder nos ofrecen un doble discurso "patriotero" y simplificante imputando el origen de los males nacionales a cuanto extranjero rubio o de cualquier color que anduvo dando vueltas por el Río de la Plata, entonces jamás veremos que gran parte de los mismos tienen su génesis en nuestra peculiar idiosincrasia. Por otro lado y, formando parte de ese doble discurso de mentas, la Soberanía se construye con Instituciones fuertes que estén al servicio de su Pueblo y lamentablemente desde hace largos años, se viene observando el desmantelamiento de una de esas Instituciones, las Fuerzas Armadas, pilar fundamental para preservar ese atributo del Estado que se evoca... Que esta política que nos aleja  de ese noble concepto de Nación esgrimido por Ernest Renan concluya prontamente. Viva la Patria.